Propósitos y Metas

por Fernando Arias

Propósitos y metas... muy acordes a la época.

Un nuevo año nos hace reflexionar el punto en el que estamos (condición actual) y en el que desearíamos estar (condición anhelada). Todo fin, trae consigo un nuevo comienzo. Al menos, en el mundo espiritual, así es como vivimos. Morimos a nosotros mismos y nacemos de nuevo, por ejemplo. ¿Te has puesto a pensar si terminaste el 2007 como lo habías deseado cuando se inicio hace doce mese? ¿Alcanzaste tu "condición anhelada"?

Definirse propósitos y metas es una costumbre muy arraigada a nuestra cultura, puesto que percibimos el año nuevo como una oportunidad de (1) hacer cambios, (2) iniciar cosas nuevas, o (3) concluir o finiquitar otras.

El propósito, según su definición es "objeto, mira, cosa que se pretende conseguir". En tanto que meta es un "término señalado" (DRAE). En términos de liderazgo, debemos comprender que el propósito cumple una misión perenne (constante), y la meta una misión periódica.

Tú puedes tener como meta perder unos kilos de peso (10, por ejemplo) antes que finalice este año. Eso está bien. No obstante, es una misión periódica, dado a que tiene límites. En este caso, tu limitante es el tiempo (12 meses) y, desde luego, la masa (10 kilos).

Sin embargo, también podrías trazarte un propósito de vivir una vida saludable a partir de esta fecha. Comerás bien, harás ejercicio y descansarás apropiadamente. Como ves, la misión es constante y no tiene límites predefinidos. Es continua. Tiene un punto de partida, pero no tiene un punto final. Podrías anhelar dirigirte de Guatemala a los EEUU (una meta con un fin determinado), pero ir simplemente rumbo al Norte implicaría una misión continua.

A diferencia de las metas, los propósitos no tienen fin. Y por eso, como adoradores debemos afinar nuestros sueños conociendo los propósitos por los cuales Dios nos entregó nuestros dones. Esto no significa que las metas sean malas o no provechosas. ¿De qué serviría querer ser un gran adorador (propósito) si no me propongo aprender a hacerlo cumpliendo metas?

Claro que todos deseamos ser los mejores adoradores en las Artes (músicos, pintores(as), coreógrafos(as), actores y actrices, escultores, cineastas, etc.), pero antes debemos ir alcanzando niveles que nos ayudan a cumplir esos sueños. Es allí donde las metas juegan un importante y vital papel. Cada meta conseguida motiva la perseverancia, estimula nuestro compromiso y moldea nuestro carácter. El resultado, es una vida con propósito permanente y... en palabras santas, una vida en espíritu y en verdad.

¿Dónde deseas estar al concluir el 2008? Si ya eres miembro del Ministerio Ondas, o bien deseas unirte a nosotros este nuevo año, propón en tu corazón alcanzar metas claras que te ayuden a cumplir tu propósito acá en la Tierra. Unirte a nosotros puede ayudarte a vivir una vida de adorador con propósito. ¡Bendiciones de Dios para tu ministerio!

Con amor,

Fernando Arias

Director General y Fundador